Col  du  Vars


324  km.

            Para evitar el bochorno que allí oprime en éste semanas, decidimos de apuntar decididamente hacia ¡las montañas!  

            Partidos sin alguno prisa alcanzamos Saluzzo por Envie y Revello, costeando el Monte Braco; llegados en la ciudad tomamos por el val Varaita, sube velozmente también porque el tráfico es realmente reducido, evidentemente ella gente tiene miedo de éste tormentas que últimamente ¡nos persiguen!  

            Llegados sobre la colina del Cordero hacemos uno pequeña pausa por contemplar la naturaleza que se está en cuanto despertándose del largo invierno, estamos más allá de los 2700 metros,: es raro ver tan tranquilamente todo, dentro de pocas semanas allí ¡será un jaleo de gente!  

        Pica  AQUÍ  por la versión publicable del mapa

            Repartidos bajamos a Francia haciendo anchas curvas sobre uno espléndido asfalto hasta alcanzar el pueblecito de Saint Veran, luego bajamos el hondo valle hasta el característico Chateau Queyras.  

            Aquí embocamos la calle 902 en dirección de Guillestre, atravesamos así los característicos Gorges du Guil: bonitos canyons rocas das rojas y de los impresionantes desplomos.  

            En Guillestre tomamos por el pueblecito de Vars bajo la homónima colina que alcanzamos por una espléndida calle todo ¡curvas que también te permite de exagerar un poco!  

            Llegados sobre la colina nos miramos alrededor y notamos que el cielo está cubriendo con amplios capotes negros que se hacen denso, entonces no tardamos e iniciamos a bajar hasta alcanzar el centro de Saint Paul, dónde nos paramos por el almuerzo.  

            Algo lejos visitamos el característico puente de Chatelet, que cierra un horroroso de con su ojo de 37 metros bien 108 metros ¡de altura! El carril es de 3 solos metros y atravesarlo es realmente inquietante.  

            No podemos alejarnos porque el capote nos ha alcanzado entonces repartimos y esta vez tomamos una bonita tormenta que allí acompaña hasta la encrucijada por Larche que nos reconduce en Italia.  

            Por suerte la subida es seca y podemos atravesar con calma, salvo luego hacerla pagar y mojarnos hasta Demonte, de aquí ella calle es ella usual con un calor vuelto agobiadora y siempre poco tráfico.