CEVENNES
Aprovechando el bonito tiempo que por suerte nos acompaña hemos decidido visitar la bonita Parca Selección nacional de los Cévennes, calle haciendo pero también hemos visto el puente suspendido más alto del mundo y las zonas en que arreció ¡la "bestia" del Gevaudan, recordando una famosa película...)!
¡Parecen demasiadas cosas pero hemos logrado encontrar un recorrido para unir todos este atractivos!
Picando sobre los rasgos pintados del mapa encontraréis una pequeña descripción de las individuales etapas.

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391 km.
Partiendo de buen' hora apuntamos enseguida por el paso del Monginevro que alcanzamos todo el Val Chisone recorriendo; ve la hora ¡el aire todavía es punzante y 4 gotas canónicas nos esperan al Sestrieres! Bajamos de prisa y superamos Briançon apuntando por Embrun y su lago.
El tráfico es a decir algo vultuoso, obligándonos a lentas colas y a caravanas hasta todo el centro de Gap; de aquí embocamos las 994 que se abre enseguida en amplios campos con un asfalto bonito y un curso sinuoso hasta a entrar en las gargantas de St. May, que nos golpean enseguida por el sucederse curvas en un paisaje realmente bonito, formado por el lento río Eygues que por siglos ha cavado estas yermas montañas.
Alcanzamos Nyons, somos a 300 km y enseguida hacemos gasolina, dónde el panorama cambia de golpe: se abren vastos campos y llanos completamente cubiertos de viñas y puntearais por característicos sótanos; ya en la llena vaguada del Ródano procedemos velozmente hasta Bollene dónde atravesamos el imponente río y alcanzamos Pont st Esprit.
Ya estamos al reparo el Macizo Central, se siente mucho la influencia del cercano Mediterráneo y el paisaje es realmente raro: semeja de estar en Sicilia, en todo sitio él pueden encontrar plantas de olivo mixto a hileras de vides; alcanzada Bagnols la embocamos ¡D6 y en 50 aburridos km recorridos sobre una árida meseta alcanzamos Alès donde nos espera el merecido descanso!
El Parque Nacional de los Cevennes
221 km.
¡Hoy es el día de las grandes visitas! dejada la ciudad de Alès alcanzamos velozmente la gruta de Trabuc: conocida desde la noche de los tiempos en ella han sido hallados varias manufacturas prehistóricas, sirvió durante las guerras de religión y los bandoleros de calle la eligieron como ellos escondite, de ellos el nombre, el trabucco fue un' arma empleada entonces. El espectáculo se deja sin aliento: delante de ti se abren imponentes festones, gigantescas "medusas", charcos de los espléndidos colores, hasta la suya peculiaridad: la gruta de los 100.000 soldados, un amplio local dónde se yerguen 100.000, creo acerca de, estalagmitas de que ¡nadie sabe explicar la formación!
Dejada la gruta apuntamos por Anduze y cupón por lozanos bosques alcanzamos St. Hippolyte, cojámosla D999 y en un relámpago le somos a Ganges, la puerta de los Cevennes. Tomada el tortuoso D25 seguimos el curso del interminables Vis que se agiliza entre estrechas gargantas y yermas y calcinadas paredes, después de pocos km la calle se levanta y con empinadas curvas subimos en cuota hasta alcanzar a uno de los varios belvedere sobre el raro círculo de Navacelles.
¡Extravagante pueblecito apoyado sobre el fondo de un empinado embudo formado por un recodo ya retirado por siglos!
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Después de haber circunnavegado Navacelles apuntamos a Norte y entramos en el parque, atravesamos praderas y pequeños burgos hasta Usted Vigan, de dónde se sube decididos en medio a una espesa selva hasta el con du Minas, espartos aguas entre Océano y Mediterráneo,; ahora atravesamos El Esperou un pequeño y vivo país en perfecto estilo alpino de dónde, siempre recorriendo una bonita calle todas curvas en selva, alcanzamos el abismo de Bramabiau.
Ésta es una profunda garganta de que desatasca el homónimo río, creada de la erosión del agua y de la presión de 2 fallas tectónicas; se pueden encontrar huellas humanas fechadas unos 5000 años hace pero realmente ha sido explorada por el geólogo Martel solo en el 1888, nosotros ¡visitemos un km pero el río en los milenios ha cavado una red de 11 km!
Dejado el abismo volvemos en la selva y subimos hasta la cumbre del monte Aigoual dónde, más de un viento helado e impetuoso, encontramos el observatorio meteorológico del homónimo servicio francés, nos encontramos en efecto en la zona con el más alto porcentaje de ¡precipitaciones de toda Francia!
Retomamos la pendiente entre empinadas praderas golpeadas por el viento hasta el con de Perjuret dónde, costeando la pared del Chaos de Nimes, se mete en un empinado valle que nos lleva a Florac
232 km.
Hoy nos dedicamos a la parte septentrión del parque recorriendo el "circle de los gorges y de causses."
Partiendo de Florac, sede del parque y vivo país, apuntamos por Ispagnac dónde giramos a la derecha sobre ella D907 y embocamos el valle del interminables Tarn y sus gorges; el valle es enseguida sinuosa con la calle que copia a la perfección el recorrido del río entre asas más o estrechas; asomándonos sobre el pedregal podemos encontrar muchos pueblecitos en roca que testimonian la vitalidad de la zona también en épocas pasadas.
Alternándonos entre amplias cuvas y empinados pasos a desplomo, atravesémoslo Malene y botaduras centros finos a llegarle a Peyreleau, dónde el valle se abre de golpe en vastas campos que nos llevan velozmente en la ciudad de Millau y su valiente viaducto de autopista.
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Atravesamos la ciudad apuntando el viaducto que domina en lejanía hasta a llegar a sus imponentes "pies" donde es situado el centro informaciones, una rápida consulta y, repartidos, vamos hacia el país de St. Germain donde podemos embocar la autopista y de ¡consecuencia recorrer el puente más alto del mundo! ¡Y' inútil que copio, alego un documento llevado por el Correo de la tarde!
El paso cuesta 3,20 € por las motos y 6,50 € por los coches. Y' realmente increíble: por 2,5 km te parece de volar sobre el valle circundado de las nubes y de estas enormes pilas que te descuelan parecido; recorriéndolo en dirección Norte-sur evitamos el peaje de la salida y una vez remesas las gomas sobre la tierra le salimos a St. Georges y apuntamos verso St. Rome y por el D41 regresamos en Millau. Atención: ¡salidos por St. Rome encontramos una bonita posición fija de fotocontrol!
Repartidos después del almuerzo retomamos nuestra vuelta volviendo a Peyreleau y a su ruina de castillo medioevale y embocamos los apretones y valientes gorges del Jonte, que debo decir por mí más bonitas y salvajes de aquellos del Tarn; también aquí es un sucederse de pequeños burgos hasta Meyruseis dónde dejamos el hondo valle y trepamos sobre el Causse Méjan; en 10 km estamos sobre una vasta meseta, ¡praderas secas y golpeadas por el viento nos circundan a pérdida de ojo, semeja de conducir en el nada, no hay un anima!
Este surreal "tablón" está constantemente alrededor de los 1000 m. de altura y, según las depresiones, alterna inmensas praderas a espesas pinedas bajo viento, entre cuyo hemos podido ver los efectos de un ruinoso incendio; después del aeródromo de Florac tenemos encontrado alguna apartada casería fina a llegar al borde Causse, dónde recorriendo una empinada calle somos descendidos en la ciudad cerrando el recorrido iniciado por la mañana.
108 km.
Después de las visitas de ayer, hoy tenemos que apuntar desaforadamente hacia casa, pero él hacemos con calma todavía gozándonos las bellezas de las gargantas dell' alto valle del Tarn y costeando la ladera sur del macizo del mont Lozere.
Entramos en una zona que ha estado entre los estrenos a ser explorada en época moderna de Robert Luis Stevenson en el 1878, que la atravesó región en 12 días "con la compañía de un burro, Modestine" y que hizo conocer al público las bellezas de los Chevennes.
Después de haber remontado el Tarn hasta sus manantiales atravesamos la fría Colina de el Croix de Bérthel a 1088m. y bajamos en espléndidas pinedas hasta el país de Génolhac. Ya en el fondo valle apuntamos decididamente hacia Norte introduciéndonos, quizás a causa del tiempo lluvioso, en una zona todavía hoy salvaje y punzada de bosques y pinedas que acerca de hace 2 siglos ha sido testigo de oscuros hechos.
Llevado sobre la gran pantalla y claramente novelado, la bestia del Gevaudan siembro' el terror por algunos años en la región, devorando decenas de habitantes, críos y niñas. Siempre inasible e imprevisible, fue considerada ya el instrumento de la cólera divina.
En el junio del 1767 las terribles Betas fue matada por Jean Chastel en el país del Besseyre la Mary, mucho más a Norte de dónde somos ahora, después de meses de continuos acechos.
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Remontando el valle alcanzamos Villefort donde podemos admirar su característico lago artificial y de aquí nos encaramamos sobre el macizo del monte Goulet entre pinedas y alzadas, dejando el hondo valle y recorriendo el D906 le llegamos velozmente a Langogne.
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472 km.
Ha llegado el día del regreso y desaforadamente también el dolor tiempo: ¡llueve y parece no quiera saber de ello de parar! Emboquémosla Nacional 102 que atraviesa los últimos contrafuertes del Macizo Central costeando la salvaje zona que encierra el lago de Issarles y los inaccesibles manantiales del Loira.
Atravesamos la colina del Chavade y dejando las espesas pinedas, bajamos rápidamente en el alto valle del Ardeche con una pendiente de 41 km finos a Aubenas, tomamos por Privas y por fin la lluvia nos concede una tregua llegando en el valle del Ródano que atravesamos en los aprietas de Loriol.
Remontamos por lo tanto el río Drome, la calle es muy bonita con amplias curvas y un óptimo asfalto hasta el burgo medioevale de Die dónde ella carreteada se arrima y se hace tortuosa siguiendo aquel qué hora es un arroyo y subimos hasta los 1180 m. de la colina de Cabre.
Ahora nos esperan 30 km de pendiente en la bonita cuenca tras la ciudad de Gap; atravesamos la capital y alcanzamos el lago de Serre Poncon, lo atraviesa y recorremos a reacio la calle de la ida hasta hasta la encrucijada por Guillestre, que alcanzamos, y de aquí tomamos por Chateau Queyras y escalamos la colina del Agnello.
Llegados a las últimas curvas con nuestra sorpresa vemos entre las nieblas una bonita nevada, atravesamos la colina con la nieve y somos a ¡fino agosto! Después de una bonita dosis de frío, 2 grados, bajan en el valle Varaita, la recorremos todo hasta Saluzzo y por fin a ¡casa!